Fundada a principios de este siglo por la familia Stevens en la zona minera de Wolverhampton, la AJS fue una de las más antiguas e importantes marcas inglesas. El prestigio conseguido con las victorias en el Tourist Trophy en los años veinte, los éxitos de la «Boy Racer» en la posguerra y el intento de adecuarse a las nuevas exigencias del mercado no pudieron evitar que desapareciera al final de los sesenta.
La Black Country, la «reglon negra», es la comarca minera e industrial inglesa que se extiende por la parte sur del condado de Stafford y en parte por el norte del condado de Warwick, y que gravita comercialmente en torno a la ciudad de Birmingham. Hay en esa zona innumerables minas de carbón y, desde tiempo inmemorial, abundan los forjadores y los herreros. Fueron precisamente esos artesanos los que se convirtieron primero en mecánicos y después en motoristas.
Joe Stevens, que en un principio fue forjador, estableció en Wednesfield, en las proximidades de Wolverhampton, una pequeña industria mecánica, la Stevens Screw Company, que producía tornillos y pernos.
La fábrica prosperó, y se incorporaron a diversas
tareas en ella, a medida que alcanzaban la edad adecuada, los hijos del fundador de la firma llamados Harry, George, Jack, Joe jr. y Billy.
Los cuatro primeros en seguida se sintieron atraídos por los motores y, en el año 1897, fabricaron el primer motor para motocicleta, no sin aprovechar las experiencias y los consejos de su padre. Se trataba de un monocilíndrico vertical de 406 cc. refrigerado por agua, que tenía la válvula de admisión automática y la válvula de escape lateral. Desarrollaba una potencia de 2,75 CV y se ganó en seguida el favor de los constructores de motocicletas que en aquella época eran a menudo únicamente montadores de piezas adquiridas a los distintos mecánicos especializados. El mejor cliente de la Stevensera la Wearwell Motor Carriage Company, que producía motocicletas con el sello Wolf y Wolfruna, y que sobreviviría hasta 1939.
Posteriormente, los hermanos Stevens estudiaron la posibilidad de producir no sólo motores, sino también motocicletas completas, y en el año 1909 nació la A. J. Stevens & Company (las iniciales eran las de Jackl, que empezó a adoptar para sus motocicletas el sello AJS.
Las carreras eran consideradas entonces el banco de pruebas más importante para las motocicletas. Puesto que la moto no era todavía un medio de transporte utilitario sino que estaba reservada a los aficionados y los deportistas, el público se mostraba muy sensible a las victorias en las pruebas de velocidad o de resistencia. En el año 1911 dos AJS se inscribieron en el Tourist Trophy y terminaron la carrera en el decimoquinto y decimosexto puesto: para una marca nueva era ya un buen resultado, habida cuenta las enormes dificultades del recorrido. Las dos AJS tenían el motor monocilíndrico de 298 cc. con válvulas laterales, dotado de transmisión por cadena y correa con cambio separado de tres velocidades, de construcción AJS.
Si se considera que en una época tan temprana como el año 1911 representaba aún una novedad y que no siempre era bien aceptado por el público, hay que reconocer que los hermanos Stevens estaban ciertamente en vanguardia.
En el año 1913 la AJS se volvió a presentar al Tourist Trophy con dos motos que pueden ser consideradas los prototipos de toda una larga serie de máquinas de carreras de la categoría 350 CC. el motor era de 348 cc. con válvulas laterales, y la transmisión se efectuaba totalmente por cadena, que iba del motor al cambio de dos velocidades (en lugar de las tres de 1911), Y del cambio a la rueda posterior. Muy interesante era también la solución representada por el freno posterior de expansión interna, lo que demuestra que la marca AJS continuaba manifestándose sensible a las novedades técnicas verdaderamente importantes.
El año siguiente las AJS presentaron otras mejoras técnicas: el cambio seguía siendo de dos velocidades, pero en la práctica el corredor disponía de cuatro. Efectivamente, se trataba de dos cadenas primarias con dos piñones de dientes distintos conectados a las dos coronas de la fricción. El cambio se regía por una palanca manual mientras que el pase de un piñón a otro se controlaba con un pequeño dispositivo situado en el manillar: la maniobra hoy en día puede parecer más bien complicada, sobre todo para una carrera, pero los pilotos de la época ya estaban acostumbrados a acrobacias de ese tipo. Las cinco motos que la AJS inscribió en el Tourist Trophy se clasificaron en los puestos primero, segundo, cuarto, sexto y vigesimonovena la participación podía considerarse un triunfo.
Las victorias de la AJS sirvieron también para demostrar que un motor monocilíndrico no tiene nada que envidiar en sus prestaciones a los motores de dos cilindros en V que se habían hecho populares, sobre todo, después del año 1910.
Luego estalló la primera guerra mundial y el conflicto obligó a sus: pender la construcción de vehículos civiles. La AJS obtuvo contratos del gobierno que le permitieron adquirir en poco tiempo una notable experiencia en las construcciones mecánicas en general, experiencia que acabaría resultándole de la mayor utilidad cuando, al término de la conflagración, estuvo en condiciones de reemprender plenamente la producción motociclista. 
En el año 1920 se organizó el primer Tourist Trophy de la posguerra y la AJS participó en él con una 350 pilotada por Cyril Williams, que consiguió ganar pese a terminar la carrera empujando la moto hasta la meta. Esta motocicleta era particularmente interesante porque el motor de 348 c.c. llevaba las válvulas inclinadas a 90° y la cámara de combustión de forma hemisférica. La culata, de fundición, era móvil; la transmisión, totalmente por cadena con dos cadenas primarias cubiertas en su totalidad. El cambio a contraárbol de tres velocidades, como el de 1914, proporcionaba un conjunto de seis velocidades, una posibilidad que en la época se consideraba excepcional.
En la famosa pista de Brooklands, esta moto, pilotada por Howard Davies, alcanzó una media de 129,500 km/h, velocidad que para una 350 podía considerarse entonces muy elevada.
El año siguiente, la AJS no sólo ganó el Junior Tourist Trophy reservado a las motos de 350 c.c., sino también el Senior T.T. reservado a las de 500: en efecto, Howard Davies participó en la prueba de 500 con la misma moto de 350 c.c. con la que se había adjudicado el Junior. La AJS se convirtió así en la única marca en la larga historia del Tourist Trophy que haya conseguido ganar la categoría mayor con una 350.
Conviene precisar que, pese al tiempo transcurrido, ninguna marca ha conseguido repetir tan notable hazaña.