La mejor después de los ensallos.
La Bat Motor Manufacturing Company, de Penge, al sureste de Londres, iniciaba la construcción de sus motocicletas en 1902. «Bát» era la abreviación de Batson, apellido del fundador de la marca. La grafca correcta es Bat, aunque fuese mucho más empleada «BAT». Con todo, este nombre conoció la gloria a causa de otra familia, los Tessier, que adquirieron la empresa en 1904. La razón de este cambio de propietarios fue debida a que S.R. Batson no conseguía hacer productiva su fábrica de motocicletas y prefirió consagrar toda su energía a otra actividad, sin ninguna relación con la moto: la fabricación de material de oficina.
El eslogan de la marca, «Best After Test», algo así como «ensayarla es comprarla», utilizaba las iniciales de «Bat», lo que contribuyó a que se escribiera mal el nombre. Este era, en Gran Bretaña, un excelente argumento publicitario, en una época en la que los posibles clientes eran particularmente sensibles a todo lo relacionado con la solidez.
No debe olvidarse que a principios de siglo, la moto y el automóvil libraban sin descanso una particular batalla al objeto de imponerse como medio de transporte diario. Más que ninguna otra firma de la época, Bat puso su granito de arena en procurar cierta comodidad al motorista, dotando sus máquinas con dispositivos destinados a aislarlas de los caminos llenos de baches que eran el pan nuestro de cada día. Para ello, Bat puso a punto un sistema de soporte del asiento, suspendido por muelles espirales.
La marca, igualmente y desde sus principios, ensayó bastidores totalmente elásticos. Asimismo, Bat fue la primera marca en suprimir los pedales y cadenas que equipaban en su época todas las demás, permitiendo por una parte el arranque, y asegurando por otra un suplemento de potencia para subir las pendientes, confirmando de este modo que sus motores eran lo suficientemente potentes como para hacer por sí solos todo el trabajo. Estimulando igualmente el lado deportivo de los motoristas, Bat fue una de las primeras marcas mundiales en comercializar modelos especialmente destinados a la competición.
Las primeras Bat montaban pequeños motores, principalmente los franceses De Dion de 2,75 CV. Los hermanos Chase las conducirían a la victoria en diversas ocasiones, no sólo en carreras de velocidad, sino también en las tentativas de récords.
Las competiciones brindarían a la compañía la ocasión de exponer su material y de someterlo a rudas pruebas delante de un público de expertos aficionados, sus clientes en potencia. Para este fin, el Tourist Trophy era particularmente rentable. Bat, desde su creación, fue asidua al TT, alineando dos máquinas en 1907, una de las cuales iba pilotada por el propio director de la compañía, TH. Tessier. En esta primera edición del TT Bat no se hizo notar, pero todo cambiaría al siguiente año, cuando W.H. Bashall llevó su moto al segundo puesto en la categoría dos cilindros, detrás de H. Read sobre Dot.
Las dos primeras ediciones del T.T. constaban de dos pruebas por
año, la reservada a las bicilíndricas y la de las monocilíndricas, esta última reservada a las motos hasta 500 c.c. Bashall consiguió una media de 60 km/h durante la carrera que se desarrollaba sobre 254 km. En esta época, se utilizaba el circuito de 15 millas (24 km), que pasaba por una colina particularmente escarpada muy selectiva, pues- que ponía a prueba a las motos que sólo poseían una marcha y que debían tomar el máximo de impulso en la línea recta. Durante esta prueba, Bashall estableció el récord de la vuelta a 68 km/h de media, un éxito notable.
Debe recordarse que el promedio de una vuelta se calcula sobre el conjunto del recorrido, lo cual significa que se alcanzaban velocidades en los descensos y en las líneas rectas, que compensaban las bajas de rendimiento en las subidas y en las curvas cerradas.
En el Salón de 1908, en el Olympia de Londres, Bat presentaba los modelos de 1909, las 7-9 CV, bicilíndricas de 85 de diámetro por 95 de carrera, doble encendido, tres velocidades, transimisión por cadena y sidecar equipado con diferencial. La transmisión estaba montada sobre el sidecar provisto de "dos ruedas, lo que hacía que el conjunto del vehículo tuviese cuatro ruedas. La horquilla delantera era doble y la canastilla del sidecar se suspendía por muelles helicoidales.
El Sidecar era fácilmente desmontable dejando lugar a una moto sola. La totalidad de las máquinas comercializadas, comprendidos los modelos T.T., se suministraban con motores JAP, magnetos Bosch y, a elección, carburadores JAP o Amac. El delirio consistía en el empleo de neumáticos antiderrapantes, uno de los argumentos esgrimidos por los clientes de la época, siempre a merced de un fatal accidente debido a los malos dibujos de los neumáticos, a la mediocre superficie de la rueda y al elevado centro de gravedad. El motor pequeño JAP conservaba la válvula de admisión automática, mientras que los de 3,5 CV y superiores tenían válvulas laterales con mando mecánico, lo que representaba un considerable progreso.
Una de las peculiaridades de las primeras Bat era el montaje vertical de los motores en el cuadro.