Todo sobre motos Eysink.
De entre la cincuentena de marcas de motos nacidas en Holanda, Eysink es con mucho la más famosa. La sociedad, fundada el 6 de mayo de 1886 por ·D.H. Eysink en Amersfoort, en el corazón de Holanda, se había especializado en la construcción de motores de vapor.
Tras una tentativa en la producción de bicicletas, Eysink se consagró a partir de 1889 a la moto y al automóvil. Las primeras motos montaban motores de 1 cv, semejantés a los Minerva, ubicados bajo el tubo anterior del chasis. Rápidamente la potencia del motor se elevó a 1,75 cv, y, en 1903, a 2 cv, en este último modelo el motor constituía parte integrante del bastidor. En 1904, la gama comprendía no sólo motocicletas, sino también sidecares, motos de tres ruedas con barquilla delante y motos con remolque, equipadas con motores de 2,25 y 2,75 cv de potencia.
Por aquel tiempo circuló un eslogan sobre la marca Eysink que más tarde se reveló erróneo «tormento sin fin». No obstante- este contratiempo, las Eysink continuaron vendiéndose bien.
En 1905 apareció un bicilíndrico vertical, proyectado el año anterior, de 3 cv de potencia, válvula de admisión automática, horquilla Springfork y encendido por magneto Bosch. Desgraciadamente, sus avanzadas características provocaron la desconfianza del público, y la Eysink se vio obligada a transformarlo aquel mismo año en un monocilíndrico de 1,75 cv.
En 1913, con una plantilla de 75 personas, Eysink consiguió un contrato del ejército para el suministro de un modelo de moto militar, y produjo una máquina de 3 cv con fusil ametrallador sobre el manillar. Los ensayos demostraron que la ametralladora podía ser maniobrada, fijada y puesta en acción en treinta segundos. En terrenos accidentados, el piloto debía descender de la moto, introducir la marcha más corta del cambio Armstrong de tres velocidades alojado en el cubo, y caminar al lado de la máquina. Este modelo tan particular se produjo hasta los años treinta, completándose la gama con un ciclomotor denominado «Ladies Machine» (máquina para señoras) y una 7 cv con motor bicilíndrico en V y volante externo, al igual que todas las anteriores Eysink.
En el transcurso de la primera guerra mundial Eysink suspendió la fabricación de motocicletas, aunque continuó reparándolas regularmente así como prosiguió con la fabricación de bicicletas. Finalmente, en 1921 apareció un nuevo modelo de moto: :se trataba en esta ocasión de un bicilíndrico horizontal de válvulas laterales y 4 cv, con dos o tres marchas, y transmisión mixta por cadena y correa.
- De la totalidad de motos de este tipo construidas hasta el año 1929, parece ser que sólo se han salvado dos o tres unidades.
El primer dos tiempos proveniente de Amersfoort se lanzó en 1926, con motor Villiers de 2 cv. Eysink empleó asimismo motores de otras marcas: en 1930 un 500 c.c. New Hudson con válvulas en cabeza y un Rudge modelo Python de cuatro válvulas e idéntica cilindrada.
En los años treinta, Eysink cesó en la fabricación de sus propios motores, a excepción de los destinados a los modelos militares. Además de los citados New Hudson y Rudge, Eysink adoptó los motores Sachs, ILO, JAP y Blackburne. En particular, el ILO alemán en su versión de 200 C.C., se utilizó para montar un modelo construido en 1933 qon arranque eléctrico.
Después de algunos éxitos en las especialidades de campo, Eysink decidió, en 1932, participar en carreras de asfalto utilizando el modelo con motor Rudge para el gran Premio de Holanda. La 500, pilotada por Bertus van Hamersfeld, tras mantenerse durante algunas vueltas en cabeza se vio obligada a abandonar. Idéntica suerte corrió, en la categoría de los 500 c.c., en el Tourist Trophy de 1934. Por el contrario, en las carreras sobre pista de hierba la fortuna fue favorable a Eysink y en 1934 Vin Dijk conquistó ante 40000 espectadores el «Golden Helmet» (Casco de Oro) en Pardubice (Checoslovaquia), con una moto equipada con motor JAP.
La gama Eysink de 1935, bastante variada, comprendía máquinas desde 60 a 1150 c.c.; el modelo mayor era una moto con motor JAP bicilíndrico en V, que se había diseñado expresamente para la policía y el ejército.
En 1936, año en el que celebraba su cincuentenario, la Eysink puso en producción el que con el tiempo llegaría a ser su más célebre modelo: el «Jubilee» 125. Con motor Villiers, cambio de tres marchas y un peso próximo a los 60 kg, este modelo Eysink se incluía en una categoría exenta de tasas fiscales, convirtiéndose en consecuencia en muy popular para el uso cotidiano.
Desde el punto de vista deportivo, los preparadores descubrieron que éste era un modelo muy fácil de mejorar, y a partir de ahí se inició una larga historia. Desde su presentación hasta los años cincuenta, la Eysink 125 cosechó por lo menos 25 campeonatos de Holanda, entre motocross y velocidad. Los dos puntos culminantes de esta aventura deportiva se produjeron en 1937, cuando Joop «The Wiz'ard» (el mago) Verherhe alcanzó la cuarta plaza con su 125 en una prueba de motocross, reservada a máquinas de 500 C.C., disputada en Brabañon (Bélgica), y en 1948 cuando Dick Renooy venció en su categoría en el Gran Premio de Holanda. También en 1937, Jacques Ickx (padre del conocidísimo Jacky, piloto automovilístico vencedor en tantos grandes premios) se inscribió en el «Champion Trial», de la Real Asociación Motociclista Holandesa (KNMU) con una Eysink de 350 c.c. dotada de motor JAP, y se alzó con el triunfo.
La primera Eysink con suspensión posterior se presentó justo en vísperas de la segunda guerra mundial; se trataba de la «Koerier» de 200 c.c. con motor Villiers, mientras que los primeros modelos con horquilla telescópica delantera se anunciaron en 1949. Por desgracia, a los éxitos deportivos no les siguieron los éxitos comerciales, de forma que la· suerte de la marca comenzó inexorablemente a declinar.
Al inicio de los años cincuenta se pusieron en circulación unos escúteres de 98 y 250 c.c., insuficientes no obstante para salvar a la sociedad. Dick Eysink, que había tomado las riendas del negocio a la muerte de su padre durante la guerra, se retiró. La sociedad se puso en liquidación, pero disfrutando de un año suplementario gracias a un consorcio que deseaba producir un velomotor con motor Villiers de 150 c.c. Dick Eysink abrió una: fábrica en Soest, próximo a Amersfoort, para la construcción de ciclomotores deportivos. La compañía, vendida en 1975 (dado que el propietario no tenía herederos naturales), aún seguía en actividad en la segunda mitad de los años setenta. Sin embargo, la marca Eysink ha muerto, salvo para los que se reúnen una vez al año propietarios, antiguos pilotos, representantes de la marca- y reviven la historia de un constructor holandés de motocicletas.